Congelación
Las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal® te ofrecen una forma fácil y práctica de conservar tus alimentos. Gracias a su base estable y a su cierre hermético Ultra-Zip®, puedes llenarlas, abrirlas y cerrarlas con total comodidad. Estas bolsas son ideales tanto para la congelación rápida a –40 °C como para calentar al baño maría hasta +90 °C, garantizando siempre la máxima seguridad.
¿Cómo alargar la vida de tus alimentos?
Muchos alimentos pueden congelarse y descongelarse sin perder su sabor ni su calidad. Sin embargo, es habitual que el congelador se llene y que, con el tiempo, algunos productos acaben olvidados. Entonces, un día aparece un trozo de carne o de verdura que ni sabíamos que teníamos y que ya no está en condiciones de consumirse.
Para que eso no vuelva a ocurrir, Albal® ha desarrollado la aplicación Foodsaver. Esta aplicación te ayuda a ti y a tu familia a llevar un control sencillo de todo lo que tenéis congelado, para que sepáis siempre qué hay en el congelador antes de volver a hacer la compra.
Además, las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de 1, 3, 6 y 8 litros incluyen códigos impresos que facilitan la organización del congelador y te ayudan a controlar la fecha de consumo de cada alimento. Si las utilizas junto con la aplicación, podrás conservar tus alimentos de forma óptima y evitar el desperdicio innecesario.
¡Disfruta de un congelador organizado y de alimentos seguros!
Cierre hermético que se oye y se siente
El cierre Ultra-Zip® con función de apertura fácil se sella de manera segura y sin esfuerzo, ofreciendo una protección total.
Fáciles de llenar
Nuestras bolsas son especialmente fáciles de llenar gracias a su base estable, que permite mantenerlas de pie mientras las utilizas.
Protección contra quemaduras por congelación
Gracias a su film extrarresistente y duradero, las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® protegen tus alimentos de las quemaduras por congelación, garantizando una conservación segura y una frescura duradera.
FABRICACIÓN con recursos reciclados
El plástico utilizado se produce a partir de materias primas renovables o recicladas, contribuyendo así a un uso más responsable de los recursos.
¡No DESPERDICIES COMIDA Y AHORRA!
Gracias a la aplicación gratuita Foodsaver, sabrás en todo momento qué tienes en el congelador y podrás aprovechar toda la comida antes de que se estropee.
Presiona el cierre Ultra-Zip® en una esquina de la bolsa y deslízalo con dos dedos a lo largo de la guía hasta sellarlo, dejando unos 2 cm abiertos.
Coloca la bolsa sobre una superficie plana, expulsa el aire a través de la apertura con la mano y cierra por completo el cierre Ultra-Zip®.
Para abrirla, tira del cierre Ultra-Zip® desde el centro de la bolsa con ambas manos hasta separarlo.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!
Nuestro compromiso
Nuestros productos están fabricados con un 35 % de materiales reciclados y son reutilizables y reciclables.
De este modo, cada vez que eliges Albal®, no solo mantienes tus alimentos frescos, sino que también contribuyes a conservar los valiosos recursos naturales.
Gracias a sus propiedades protectoras, los productos de Albal® también ayudan a reducir el desperdicio de alimentos, en línea con la iniciativa «Save Food».
Puedes encontrar más información sobre el reciclaje y el balance de masas en nuestra página web o a través del código QR que aparece en el envase.
bolsas de congelación Ultra-Zip®
Volumen
1 L
Contenido
20 bolsas
Bolsas de congelación Ultra-Zip®
Formato ahorro
Volumen
3 L
Contenido
12 bolsas
bolsas de congelación Ultra-Zip®
Volumen
1L y 3 L
Contenido
20 bolsas
Un congelador ordenado marca la diferencia en el día a día: no solo te permite encontrar lo que buscas al instante y tener una visión clara de todo lo que tienes congelado, sino que también ayuda a evitar que se te olviden productos y, por tanto, a reducir el desperdicio de comida. Además, el orden contribuye a mantener una temperatura estable y favorece un uso más eficiente de la energía.
A la hora de ordenar, conviene tener en cuenta algunos consejos prácticos. Antes de nada, piensa qué tipo de congelador se adapta mejor a tu hogar: ¿prefieres un congelador vertical, con todo a la vista, o un arcón congelador, más espacioso y eficiente?
La elección del tipo de congelador depende de varios factores: cuántos sois en casa, cuánto cocináis y qué importancia le dais al ahorro energético. Además, un aspecto clave es la facilidad para mantener el orden dentro del congelador o del arcón.
El arcón congelador suele ser más eficiente, ya que se abre por la parte superior y deja escapar menos aire frío. Aun así, el congelador vertical sigue siendo el más habitual en los hogares por su comodidad y su acceso rápido. Sea cual sea tu elección, mantenerlo ordenado es fundamental para evitar abrirlo más de lo necesario y no desperdiciar energía ni alimentos.
Tener el congelador bien ordenado facilita mucho el día a día: te permite ver de un vistazo todo lo que tienes, encontrar los alimentos rápidamente y mantener todo bajo control. Sin embargo, un congelador muy ordenado pero medio vacío no es el más eficiente desde el punto de vista energético. Para optimizar su consumo, lo ideal es mantenerlo lleno y bien organizado.
La buena noticia es que mantener el orden y ahorrar energía al mismo tiempo es posible. Para conseguirlo, solo tienes que seguir estos consejos prácticos que te ayudarán a sacar el máximo partido a tu congelador sin sacrificar el orden:
Con un poco de orden, tu congelador funcionará mejor, consumirá menos y te hará la vida más fácil.
Además de aprovechar bien el espacio y conservar los alimentos de forma adecuada, mantener el congelador en orden también te ayuda a ahorrar tiempo en el día a día.
Lo primero que te recomendamos hacer es retirar los envases grandes antes de congelar los alimentos. De esta forma, podrás optimizar el espacio del congelador. Puedes utilizar bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal® junto con clips o pinzas resistentes, que permiten aprovechar cada rincón de manera mucho más eficiente.
También es útil ordenar los alimentos por tipo o frecuencia de uso y anotar la fecha de congelación en una etiqueta visible, como las etiquetas para bolsas de congelación. De este modo, no solo podrás saber cuánto tiempo lleva cada alimento en el congelador para consumirlo a tiempo, sino que también mantendrás una visión clara y ordenada de todo lo que guardas.
Para hacerlo aún más sencillo, Albal® ha desarrollado la aplicación gratuita Foodsaver, que te permite digitalizar el proceso de organización: solo tienes que introducir el código de la bolsa en la aplicación, indicar qué alimento has congelado y añadir la fecha de congelación. Además, también puedes anotar en qué compartimento se encuentra, para saber en todo momento dónde está cada cosa. Gracias a la aplicación, podrás controlar fácilmente qué alimentos tienes congelados y desde cuándo, y así evitar el desperdicio de alimentos.
Las bolsas de congelación de Albal® son un imprescindible en la cocina: te permiten congelar alimentos de forma cómoda, segura y práctica. Además, tanto las bolsas de congelación clásicas como las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal® te ayudan a dividir y porcionar los alimentos antes de congelarlos, para tenerlo todo mejor organizado. Las bolsas herméticas Ultra-Zip® de 1 litro también son muy útiles para viajar, ya que se pueden utilizar para transportar líquidos en el equipaje de mano y cumplen con la normativa europea de seguridad aérea. Y por si te lo preguntas, la respuesta es clara: ¡sí, las bolsas de congelación de Albal® son reutilizables!
Gracias a su gran resistencia, las bolsas de congelación de Albal® no solo permiten congelar los alimentos de forma segura y sin riesgo de quemaduras por congelación, sino que también pueden reutilizarse varias veces. Eso sí, su reutilización depende de algunos factores importantes, como:
En general, las bolsas que se han utilizado para guardar pan u otros alimentos secos o sólidos pueden reutilizarse fácilmente y de forma segura. En cambio, las que han contenido comidas líquidas o muy grasas requieren una limpieza más minuciosa antes de volver a usarse. En cualquier caso, las bolsas de congelación de Albal® se pueden reutilizar perfectamente si las limpias y secas bien tras cada uso. Además, también es importante escuchar tu propio criterio: si notas que una bolsa ya no parece completamente limpia o higiénica, lo mejor es reemplazarla por una nueva.
Consejos para limpiar las bolsas de congelación
Limpiar las bolsas de congelación después de usarlas es muy sencillo: solo tienes que lavarlas con agua caliente y un poco de jabón. Esto elimina los restos de comida y la bolsa queda limpia y lista para volver a utilizarla. Después del lavado, deja que se sequen bien antes de guardarlas o volver a usarlas. Puedes secarlas con un paño de cocina limpio o dejarlas escurrir en un escurreplatos, ambas opciones funcionan perfectamente.
Las bolsas de congelación de Albal® son un gran aliado para mantener el orden en el congelador y proteger los alimentos de las quemaduras por congelación. Pero, una vez que dejan de usarse, surge la duda: ¿dónde se tiran las bolsas de congelación?
¿Cuál es la mejor manera de reciclar las bolsas de congelación usadas? La forma más adecuada de desechar estas bolsas depende del sistema de reciclaje de cada ciudad. Por eso, te recomendamos consultar con el servicio de recogida local para saber exactamente qué hacer. Como regla general, si en tu zona se recogen materiales reciclables, las bolsas pueden depositarse en el contenedor de reciclaje correspondiente. En cambio, si solo se recogen envases, entonces deben desecharse con los residuos generales.
A veces, las bolsas pueden quedar muy sucias después de varios usos o por haber contenido alimentos grasos o líquidos. En esos casos, lo ideal es limpiarlas antes de tirarlas. Si eliminamos los restos de comida, podrán reciclarse correctamente y volver al circuito de aprovechamiento de materiales. De esta forma, ayudas a reducir residuos y contribuyes a un uso más responsable de los recursos.
Además de las bolsas de congelación de Albal®, existen otros tipos de bolsas que también pueden reciclarse a través del contenedor amarillo o de reciclaje. Entre ellas se incluyen:
Además de desecharlas correctamente, también es importante reutilizar las bolsas de congelación siempre que sea posible, para reducir el consumo de recursos y minimizar los residuos. Con un poco de cuidado y atención, estas bolsas se convierten en un aliado sostenible dentro de la cocina.
El reciclaje también juega un papel fundamental: las bolsas de congelación de Albal® están fabricadas con un 35 % de materiales reciclados, y nuestro objetivo es seguir aumentando ese porcentaje en el futuro para mejorar aún más su sostenibilidad. Entre los materiales reciclados se incluyen, por ejemplo, restos orgánicos procedentes del ciclo alimentario, totalmente seguros para el contacto con alimentos.
Puedes encontrar más información sobre el proceso de reciclaje y el modelo de balance de masas en nuestra página web.
Los productos de Albal® te ayudan a proteger los alimentos y mantenerlos frescos durante más tiempo. Además de esto, en Albal® queremos darte consejos útiles para conservar los alimentos correctamente y prolongar la vida útil de frutas, verduras, carne y mucho más, para que aproveches todo al máximo y no se desperdicie nada. En nuestras recetas, también encontrarás ideas y trucos para dar una nueva vida a las sobras, transformándolas en platos deliciosos y evitando que terminen en la basura.
En la sección Consejos y trucos de nuestra web encontrarás ideas prácticas para aprovechar mejor los alimentos y evitar que acaben en la basura. Muchos de nuestros artículos tratan sobre cómo congelar y conservar la comida correctamente, aunque también compartimos recomendaciones para organizar el frigorífico y mantener los alimentos frescos durante más tiempo. Al final, todo se resume en algo sencillo: si se conservan bien, los alimentos duran más, tanto en el congelador como en el frigorífico.
Con unos pequeños trucos y un poco de planificación, evitar el desperdicio y sacar el máximo partido a cada alimento es más fácil que nunca. ¡Haz clic aquí para ver nuestros consejos y trucos!
Congelar los alimentos es una de las maneras más sencillas de aprovechar la comida y conservarla en buen estado durante más tiempo. El problema es que, con el paso de los días, a veces olvidamos lo que hemos guardado en el congelador y esos alimentos acaban desperdiciándose sin querer.
Para ayudarte, la aplicación gratuita Foodsaver de Albal® te lo pone muy fácil: solo tienes que registrar todo lo que congelas, añadir la fecha de congelación y consultar cuándo consumirlo. Si además la utilizas junto con las bolsas de congelación de Albal® o las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de 1 litro, que incluyen códigos impresos, tendrás todo bajo control y aprovecharás cada alimento al máximo.
Cuando hace calor, la fruta suele madurar antes de lo esperado y, si no se consume a tiempo, acaba estropeándose. Aquí te damos unos trucos muy simples para que puedas aprovecharla al máximo en lugar de tirarla. Si te gustan las fresas, el melón, los plátanos o los frutos rojos, te encantará saber que la mayoría de las frutas se pueden congelar fácilmente y que se conservan en buen estado hasta un año. Así podrás seguir disfrutando de su sabor en invierno o usarlos para preparar batidos, postres o tartas caseras en cualquier momento. Descubre aquí todos los consejos para congelar fruta fresca y mantener su sabor y textura durante más tiempo.
Seguro que has oído hablar alguna vez de las quemaduras por congelación, pero ¿sabes realmente qué son y por qué aparecen? Estas quemaduras surgen cuando el aire entra en contacto con los alimentos y el frío los reseca, lo que genera esas manchas blancas y secas tan características. La causa principal suele ser que la bolsa no se ha cerrado correctamente o que no es la adecuada para congelar.
Las variaciones de temperatura también pueden provocar quemaduras por congelación, sobre todo cuando los alimentos no se conservan correctamente. Cuando la superficie de un alimento congelado se calienta y vuelve a enfriarse, el agua que contiene se evapora y se transforma en pequeños cristales de hielo sobre el envase o el propio alimento.
A pesar de su aspecto, los alimentos con quemaduras por congelación se pueden consumir sin problema. En la mayoría de los casos, basta con retirar las partes afectadas, ya que habrán perdido sabor y textura. Para evitarlas, lo mejor es usar envases o bolsas adecuadas para congelar, que impidan el paso del aire y mantengan los alimentos frescos y con todo su sabor.
Evitar las quemaduras por congelación y aprovechar correctamente los alimentos contribuye a reducir el desperdicio y a hacer un uso más responsable de los recursos naturales.
La mejor forma de evitar las quemaduras por congelación es conservar los alimentos correctamente, de modo que no pierdan humedad durante el proceso.
Para lograrlo, conviene retirar todo el aire posible del envase y asegurarse de que la bolsa quede bien ajustada al alimento. De esta forma, los productos congelados mantendrán su frescura, su aspecto y su sabor, incluso tras largos periodos de conservación.
También es fundamental mantener la cadena de frío intacta. Durante el transporte o al guardar la compra, hay que procurar que los alimentos no se descongelen parcialmente y que las variaciones de temperatura sean mínimas, para conservar toda su calidad. Esta es la única forma de garantizar que los alimentos conserven toda su calidad y propiedades durante más tiempo.
Aunque los alimentos con quemaduras por congelación suelen poder consumirse sin problema, la carne es una excepción. Para conservarla con todo su sabor y textura, es importante protegerla correctamente desde el primer momento. Si te sobra carne después de una barbacoa o una comida familiar, guárdala en las bolsas de congelación de Albal®: solo tienes que introducir la carne en la bolsa, eliminar el aire y cerrarla de forma hermética.
Gracias a su película especial de tres capas, las bolsas protegen la carne de las quemaduras por congelación y mantienen su sabor y jugosidad durante varios meses, dependiendo del tipo de carne y de la temperatura de conservación.
Para evitar las quemaduras por congelación en el pan, es importante no utilizar bolsas o envoltorios normales. Lo ideal es usar bolsas específicas para congelar, diseñadas para mantener la frescura y la textura del pan durante más tiempo. Así podrás disfrutar de tus rebanadas o piezas favoritas como recién hechas, incluso después de pasar un tiempo en el congelador.
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