La pizza dulce es una forma original y gourmet de retomar este plato tradicional. Ideal para cumpleaños, fiestas o simplemente para un postre rápido y delicioso, seducirá a jóvenes y mayores. En lugar de la masa tradicional a base de levadura, esta receta utiliza una masa esponjosa hecha con aceite de girasol y requesón fresco, proporcionando una textura ligera y agradable en boca.
El secreto de esta dulce pizza está en su ingrediente. Una generosa capa de natilla casera se extiende delicadamente sobre la cáscara de la tarta. Luego, las frutas frescas, como fresas, frambuesas y arándanos, aportan frescura y color. El contraste entre la dulzura de la natilla y la acidez de la fruta da a cada bocado una explosión de sabor.
Esta pizza dulce no solo es fácil de hacer, sino que también puede personalizarse con fruta de temporada o según tus preferencias. ¡Un postre sencillo, rápido y, sobre todo, irresistible!