Los ñoquis caseros son un verdadero placer, y con esta receta seguro que impresionarás a tus invitados. Aquí, la calabaza – la estrella del otoño – aporta un toque de dulzura y un hermoso color naranja a estos suaves bocados. Fáciles de preparar, no requieren técnica complicada: la base de sémola les da una textura ligera y realza el delicado sabor de la calabaza.
Una vez listos, estos ñoquis son perfectos para todos tus antojos: cubiertos con mantequilla de salvia para un toque fragante, coronados con una salsa cremosa de queso para un capricho extra, o servidos sobre una cama de ensalada crujiente para una versión más ligera. También pueden servirse con carne asada o pescado delicado.
Perfectos para comidas otoñales o para cualquier ocasión especial, estos ñoquis de calabaza seducen con su originalidad, elegancia y sabor reconfortante. ¡Una receta sencilla, sabrosa y encantadora para probar sin demora!