Mantén tus zanahorias crujientes todo el año
Las zanahorias tienen muchos nutrientes, son muy versátiles y siempre vienen bien en la cocina. Para disfrutar de su frescura, su sabor y ese crujido tan característico, solo necesitas seguir unos métodos de conservación sencillos y eficaces. ¡Aquí te contamos cómo hacerlo!
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¿Es bueno conservar las zanahorias en la nevera?
Si no tienes un espacio fresco como los de antes (en el pasado, se se conservaban sobre arena o paja en un sótano pequeño o en una bodega), la opción más sencilla y eficaz es guardarlas directamente en el cajón de las verduras de la nevera.
Pasos para una conservación óptima
Si quieres mantener su frescura durante el mayor tiempo posible, sigue estos pasos:
Paso 1: corta la parte superior
Nada más llegar a casa con las zanahorias, corta la parte superior. Si las dejas tal cual, las hojas seguirán absorbiendo humedad y las zanahorias empezarán a ponerse mustias en solo dos o tres días.
Si te gusta aprovecharlo todo, puedas cocinar esas hojas verdes: quedan muy bien en una crema suave, un pesto casero o incluso en un caldo rápida. Sin embargo, ten en cuenta que debes hacerlo en el mismo día o al siguiente para que no pierdan frescura.
Paso 2: enjuágalas, cépillalas y sécalas
La tierra y las impurezas son enemigas de la buena conservación, así que te recomendamos limpiarlas bien. Enjuaga las zanahorias bajo el grifo, frótalas con un cepillo para verduras y sécalas con un paño limpio o papel de cocina. Una vez secas, ya puedes guardarlas en la nevera sin miedo a que se estropeen antes de tiempo.
Paso 3: envuélvelas para protegerlas
El primer paso para una buena conservación es el almacenamiento correcto. Las zanahorias tienen mucha agua y, con el paso de los días, «sudan». Para evitar que se ablanden o se pudran, lo ideal es envolverlas primero en un par de hojas de papel de cocina. El papel regula la humedad y las ayuda a mantenerse firmes.
Después, guárdalas en una bolsa Zipper® de Albal® para mantenerlas alejadas de frutas climatéricas como manzanas o peras, que son responsables de acelerar su maduración.
Las zanahorias finas se conservan unos 8 días, mientras que las zanahorias más gruesas aguantan varias semanas. Ten en cuenta que, a partir de la segunda semana, empiezan a perder vitaminas y nutrientes.
Consejo: si quieres gestionar aún mejor la humedad, puedes usar una bolsa para verduras frescas con microventilación, que mantiene el ambiente más equilibrado y prolonga su frescura.
¿Cómo congelar las zanahorias?
Las zanahorias tienen mucha agua, por lo que se conservan mejor cuando se cocinan antes de congelarlas.
El proceso es sencillo:
Conservación 2.0
Si utilizas la aplicación Foodsaver de Albal®, puedes registrar tus bolsas de zanahorias congeladas para que la aplicación te avise cuando se acerquen a su fecha óptima de consumo. ¡Es una forma sencilla de evitar olvidos y reducir el desperdicio, manteniendo tu congelador bien organizado!
Y ahora que ya sabes cómo conservar tus zanahorias durante más tiempo, solo queda disfrutarlas con calma cuando más te apetezca.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!