Los malvaviscos caseros son mucho más sabrosos y afrutados que los comprados en tienda. Puedes usar tus frutas favoritas – frambuesas, naranjas, limones... – para crear nubes coloridas y fragantes. La receta es sencilla: triturar la fruta, añadir gelatina y luego dejar que la preparación se asiente antes de formar cubos blandos. No hace falta usar harina: la Film transparente Albal® facilita manipular la masa.
Una vez enfriados, estos dulces caseros se conservan durante una semana y encantan a toda la familia. No dudes en variar las frutas para multiplicar los sabores: ¡perfectas para un tentempié o una pausa dulce en cualquier momento!