Esta ensalada de calabaza otoñal es un capricho ligero y saciante. Ideal para la comida o como acompañamiento en la cena, combina la dulzura de la calabaza con los frescos sabores de la rúcula. Para prepararlo, empieza cocinando cubos de calabaza hasta que estén blandos y ligeramente caramelizados. Luego colócalos en un bol con rúcula, que añade un toque ligeramente amargo y crujiente.
Rocíalo todo con tu aliño casero favorito, ya sea mostaza, vinagre balsámico o yogur natural para una versión más cremosa. Para añadir crujiente y frescura extra, espolvorea la ensalada con semillas de granada, que también darán un bonito contraste de color.
Esta receta rápida y sencilla no solo es saludable, sino también ideal para disfrutar de los sabores otoñales mientras añade una dosis saludable de vitaminas y fibra a tu comida. ¡Un plato perfecto para deleitar tu paladar!