¡No tires más la polenta que te ha sobrado! Conviértelas fácilmente en deliciosas patatas fritas crujientes. Simplemente añade ajo, levadura química, hierbas y un chorrito de aceite de oliva, y deja reposar la preparación. Al día siguiente, extiéndelo, córtalo en palitos y colócalos sobre papel de horno Albal®. Rocía con un poco de aceite de oliva, hornea a temperatura caliente durante 30 a 40 minutos... ¡Y eso es todo! Doradas, sabrosas y ultra fáciles de preparar, estas patatas fritas son perfectas para el aperitivo o como acompañamiento de una ensalada. Un consejo ingenioso contra el desperdicio para cocinar de forma inteligente y limitar el desperdicio de alimentos.