Instrucciones paso a paso para una frescura óptima
La temporada de judías verdes se alarga durante todo el verano y llega hasta los primeros días del otoño. Tanto si vienen de tu huerto como si las compras frescas en el mercado, se pueden congelar perfectamente y se conservan muy bien para usar más adelante.
Comparte este consejo con tus amigos:
¿Qué necesitas para congelar las judías verdes?
¿Cómo congelar las judías verdes?
Si preparas las judías verdes con un poco de cuidado antes de congelarlas, conservarán su textura crujiente, su color vivo y su sabor natural.
A continuación, te explicamos cómo hacerlo de forma sencilla y sin perder calidad por el camino.
1. Preparar las judías verdes
Antes de congelarlas, conviene lavar bien las judías verdes bajo el grifo para quitar cualquier resto de tierra. Después, retira los tallos y los posibles hilos laterales para que queden limpias y listas para cocinar o congelar.
2. Escaldar las judías verdes
Puedes congelar las judías verdes crudas, simplemente después de lavarlas y limpiarlas. Aun así, si quieres que mantengan su color verde intenso y ese punto crujiente tras la descongelación, es mejor blanquearlas antes. Este paso frena la acción de las enzimas naturales y ayuda a que se conserven mejor.
Para escaldarlas, pon a hervir una buena cantidad de agua con sal en una cacerola. Cuando empiece a hervir con fuerza, introduce las judías verdes y déjalas dos minutos. Sácalas con una espumadera o un colador para escurrir el exceso de agua.
Para cortar la cocción, pásalas directamente a un bol con agua muy fría. Si añades unos cubitos de hielo, el contraste será mayor y el resultado aún mejor. Déjalas un minuto o dos y vuelve a escurrirlas.
Por último, extiéndelas sobre papel de cocina para que se sequen bien antes de congelarlas. De esta forma, conservarán su textura y su color sin perder calidad.
3. Congelar las judías verdes
Cuando las judías estén bien secas, pásalas a una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®. Expulsa todo el aire posible antes de cerrarla para evitar la formación de cristales de hielo y conseguir una mejor conservación. Una vez lista, coloca la bolsa en el congelador procurando dejarla bien extendida para que la congelación sea uniforme.
4. Consumir las judías verdes congeladas
Las judías verdes pueden mantenerse en buen estado hasta unos nueve meses si se guardan correctamente. Para no olvidarte de ellas, la aplicación gratuita Foodsaver de Albal® es muy práctica, ya que te avisa antes de que llegue la fecha recomendada de consumo.
A la hora de cocinarlas, no hace falta descongelarlas. Puedes añadirlas directamente a una olla con agua hirviendo o saltearlas en una sartén. Así mantienen mejor su textura y están listas en pocos minutos.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!