El tradicional gratin dauphinois es una especialidad esencial de la cocina francesa. Preparado sin queso, este plato presenta patatas de carne firme, finas rodajas, cubiertas con nata y un toque de nuez moscada.
El ajo frotado en el fondo del plato aporta un sabor sutil, mientras que la cocción lenta en el horno garantiza una textura suave y una corteza ligeramente dorada.
Este gratín es un acompañamiento maravilloso para carnes asadas, pero también se puede disfrutar solo con una ensalada verde.
Consejo: No enjuagues las patatas después de cortarlas, su almidón natural garantiza una unión perfecta y una consistencia que se derrite.