Paso a paso
Congelar
Seguro que a ti también te ha pasado: accidentalmente has comprado demasiado pan o sois pocos en casa y siempre sobra. O simplemente, te gusta tener siempre un suministro de pan en casa. No hay problema, ya que el pan puede ser congelado fácilmente y así se mantiene fresco y sabroso durante más tiempo.
Comparte este consejo con tus amigos:
Corta el pan en porciones en función de cuanto pan quieres congelar, así como la cantidad en cada ocasión vayas a descongelar. Luego colócalo en una Bolsas Congelación Ultra-Zip® Albal®. Los panes pueden ser congelados enteros, troceados o a rebanadas. Según el espacio de tu congelador, las rebanadas pueden ponerse en fila o tumbadas.
.
Presiona para sacar el aire de la bolsa y ciérrala correctamente. ¡Ya está listo para congelarse!
El pan congelado se puede guardar hasta 6 meses. Si eres olvidadizo, la aplicación FoodSaver de Albal® te recordará que debes descongelar el pan y consumirlo próximamente. Además, las rebanadas individuales pueden ser separadas y descongelar únicamente las que necesites ya que el pan apenas se pega cuando está congelado..
Saca el pan congelado en trozos o entero y descongélalo a temperatura ambiente con un paño. El tiempo de descongelación varía según el tamaño y temperatura, pero como orientación media barra de pan tarda unas 5 horas en descongelarse.
Si prefieres, puedes calentar el pan brevemente en el horno. Para ello, humedece la superficie del pan con un poco de agua y hornéalo a 200ºC durante 3 – 5 minutos. ¡Sabe a recién horneado!
Las rebanadas de pan congeladas pueden descongelarse directamente en la tostadora, de hecho, muchas tienen un “botón de copo de nieve” para esta función. Incluso con el pan tostado en la opción normal, la rebanada será crujiente y deliciosa.
Si observas que se han formado manchas blancas en las rebanadas de pan, ¡tranquilo! no es moho. Son cristales congelados que desaparecerán en la tostadora.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!