Consejos de congelación
¿Cómo congelar correctamente los champiñones? La congelación es una forma muy útil de conservar su sabor y sus propiedades durante más tiempo. ¡Aquí te explicamos unos sencillos pasos sencillos para disfrutarlos todo el año sin prisas y sin desperdiciar nada!
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¿Qué hacer antes de congelar champiñones?
Antes de congelar champiñones, conviene seguir unos pasos sencillos para que conserven bien su sabor y su textura.
La elección correcta
Empieza seleccionando los ejemplares que estén en mejor estado. Cuanto más frescos estén, mejor resultado darán tras la congelación.
👉 Elige champiñones firmes al tacto, sin zonas blandas ni viscosas. Si al presionarlos ofrecen resistencia, están en buen estado. En cambio, si se hunden o están esponjosos, es mejor descartarlos.
👉 Fíjate también en el color. Busca champiñones de tono homogéneo, sin manchas ni láminas que empiecen a oscurecerse. Cuando la carne se vuelve marrón o con motas, significa que ya están demasiado maduros.
👉 Escoge champiñones bien formados, con el sombrero unido al tallo y sin grietas. Los que conservan esta estructura suelen congelarse mejor y mantienen más tiempo su textura.
Una buena limpieza
La limpieza de los champiñones puede requerir un poco de tiempo, pero es clave para mantener su sabor y su calidad. Con esta rutina sencilla de cuatro pasos, los tendrás listos para cocinar en cualquier momento.
1- Retira con un cuchillo pequeño las zonas dañadas o machacadas. Así evitas que se estropeen más y que afecten al resto del champiñón.
2- Cepíllalos con suavidad para quitar la tierra y las pequeñas impurezas. Un cepillo suave o un paño limpio funciona muy bien, sobre todo en las zonas con arrugas.
3- Enjuágalos bajo un chorro de agua fría, pero sin dejarlos en remojo. Ten en cuenta que, si absorben demasiada agua, hará que se empapen y pierdan parte de su sabor.
4- Sécalos bien con papel de cocina o con un paño limpio antes de llevarlos a la nevera o prepararlos para congelar.
Con este pequeño ritual, tus champiñones se mantendrán frescos, limpios y listos para usar cuando te apetezca cocinar con ellos.
¿Cómo conservarlos en la nevera?
Antes de congelarlos, también puedes guardar los champiñones en la nevera durante unos días. Una vez limpios y bien secos, se conservan sin problema hasta una semana en el cajón de las verduras.
Para que mantengan mejor su frescura y su textura, guárdalos en envases microventilados, que reducen la humedad y evitan la condensación. Además, procura no amontonarlos demasiado para que conserven su firmeza y no se estropeen tan rápido.
¿Cómo prepararlos antes de congelarlos?
Los champiñones tienen mucha agua de forma natural. Para que mantengan una buena textura y un sabor más intenso después de congelarlos, es mejor cocinarlos antes de guardarlos, en lugar de congelarlos crudos.
Tienes dos métodos muy sencillos:
Escaldar
1. Pon a hervir aproximadamente 1 litro de agua por cada 100 g de champiñones.
2. Añade los champiñones y déjalos cocer dos minutos.
3. Pásalos enseguida a un bol con agua muy fría o con hielo para cortar la cocción.
4. Escúrrelos bien y sécalos con papel de cocina antes de seguir con la congelación.
Con este sencillo proceso, los champiñones mantendrán mejor su sabor y su firmeza cuando los descongeles.
Saltear
1. Corta los champiñones del tamaño que necesites.
2. Calienta un poco de aceite en una sartén y añádelos.
3. Cocínalos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que suelten toda el agua y esta se evapore por completo.
Consejos para congelar champiñones
Congelar los champiñones ayuda a mantener su sabor y su textura. Aquí te dejamos unas pautas básicas para que queden perfectos cuando los guardes en el congelador.
La temperatura óptima
Para que los champiñones se conserven bien hasta 12 meses, es importante que el congelador esté a la temperatura adecuada. Lo ideal es bajarlo previamente hasta unos –18 °C o –25 °C antes de guardar los champiñones, y mantenerlo después por debajo de –14 °C para garantizar una buena conservación.
Congelación en lotes
Si no necesitas mantener la forma de los champiñones porque los vas a usar más adelante en cremas, salsas o guisos, puedes congelarlos en lotes. Para ello, solo tienes que guardarlos ya cocinados, escurridos y bien fríos dentro de una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®.
¡No olvides anotar la fecha y registrarlos en la aplicación gratuita Foodsaver de Albal® para controlar mejor el tiempo de almacenamiento!
Congelación en raciones
Si prefieres conservarlos en trozos sueltos, existe un truco muy útil: extiende los champiñones cocinados sobre una bandeja forrada con papel de horno y mételos en el congelador durante un par de horas.
Cuando estén firmes, pásalos a una bolsa de congelación. Este paso evita que se peguen entre sí y te permite usar solo la cantidad que necesites.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!