La fruta glaseada es un postre veraniego refrescante y colorido. Esta versión combina piña, naranja y limón para una mezcla ácida y exótica.
¿El principio? Vacía cuidadosamente la fruta, mezcla la pulpa con un ligero sirope o sorbete, luego rellena las cáscaras antes de congelarlas. Para obtener mejores resultados, envuelva cada fruta en film transparente antes de congelarla.
Este postre congelado casero es ideal después de una comida contundente o para impresionar a tus invitados en una cena. También puede personalizarse con hierbas frescas como menta, o un chorrito de ron para adultos*.