Batch cooking
Descubre cómo el batch cooking puede simplificar tu día a día preparando las comidas de toda la semana en una sola sesión. Esta forma de organizarte te permite cocinar sin prisas, evitar el estrés diario y mantener una dieta equilibrada con muy poco esfuerzo.
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Cocinar para la semana: consejos para una organización sin estrés
El batch cooking, o cocina por lotes, consiste en preparar las comidas de toda la semana en un solo día, normalmente durante el fin de semana, para ahorrar tiempo y reducir el estrés del día a día.
Este método te permite cocinar alimentos básicos como cereales, legumbres, verduras o proteínas, que después puedes combinar como quieras a lo largo de la semana. De este modo, tienes siempre a mano preparaciones listas para crear platos variados sin invertir demasiado tiempo.
Para conservarlas en buenas condiciones, es importante repartir las elaboraciones en porciones y guardarlas en recipientes herméticos adecuados, ya sea en la nevera o en el congelador.
Esta forma de organizarte facilita la gestión de las comidas, favorece una dieta equilibrada y ayuda a reducir el desperdicio de alimentos.
¿Qué podemos cocinar para la semana?
A la hora de organizar el batch cooking, es útil preparar una base de alimentos que se conserve bien y que puedas combinar de mil maneras a lo largo de la semana. Estos ingredientes sirven como punto de partida para muchos platos y te permiten improvisar con facilidad.
Además de estas bases, es útil contar con preparaciones que aporten frescor, sabor y variedad para que cada plato resulte distinto.
¿Cómo organizar la preparación de la comida semanal en un solo día?
Para que el batch cooking funcione y resulte práctico, es útil seguir una rutina sencilla que te permita planificar, comprar y cocinar sin estrés. Estos pasos pueden ayudarte a organizarte mejor:
¿Cómo guardar tus platos para la semana?
Una vez que tengas listas tus preparaciones, es importante dividirlas antes de guardarlas. Puedes hacerlo en porciones individuales si las vas a llevar al trabajo o a clase, o en raciones más grandes si las vas a consumir en casa.
Después, es fundamental elegir el envase adecuado para cada tipo de alimento:
Cuando las preparaciones ya estén frías, solo tienes que colocarlas en la zona más fría de la nevera o guardarlas en el congelador, preferiblemente en un cajón despejado para mantener todo bien organizado.