Conserva tu fruta durante más tiempo
¡Conserva la fruta como un profesional! Descubre nuestros consejos prácticos para mantenerla fresca durante más tiempo y evitar que madure demasiado rápido, conservando al máximo sus vitaminas y nutrientes.
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¿Qué frutas deben guardarse en la nevera?
Algunas frutas se conservan mejor en frío y deben guardarse en la nevera para mantener frescura, sabor y textura durante más tiempo. Es el caso de frutas delicadas como las fresas, que se mantienen en perfectas condiciones en el cajón de la verdura, a una temperatura de entre 8 ºC y 10 ºC.
La fruta ya cortada, como el melón o la sandía, también debe refrigerarse siempre y protegerse con film transparente para evitar que se reseque.
En cambio, otras frutas prefieren estar a temperatura ambiente. Las tropicales, como el mango o la piña, conservan mejor su aroma fuera del frigorífico, igual que las manzanas y los cítricos.
¿Cómo debemos almacenar la fruta?
Incluso dentro de la nevera, la fruta necesita respirar. Para evitar que se estropee antes de tiempo, es recomendable guardarla en envases o bolsas que no sean completamente herméticas. Además, conviene mantener separadas las frutas que siguen madurando después de la cosecha, ya que liberan etileno, una sustancia que acelera el deterioro del resto.
Si quieres alargar aún más la vida de tu fruta, te recomendamos usar las bolsas especialmente diseñadas para alimentos frescos, como las bolsas microaireadas, que ayudan a regular la humedad y permiten que la fruta se conserve en buen estado hasta tres veces más tiempo.
A temperatura ambiente
En general, muchas frutas se conservan perfectamente a temperatura ambiente siempre que no haga demasiado calor. Mantenerlas fuera de la nevera ayuda a que desarrollen mejor su aroma y conserven su textura natural. Estos son los mejores lugares para conservarlas a temperatura ambiente:
Consejos prácticos para almacenar correctamente la fruta
Para que tus frutas se mantengan frescas durante más tiempo, es importante seguir unos hábitos sencillos. Evita amontonarlas en exceso, ya que la falta de ventilación acelera su deterioro. Es mejor colocarlas en un frutero amplio o en bolsas que permitan que circule el aire. Antes de consumirlas, recuerda lavarlas siempre bajo el grifo, especialmente si no son ecológicas. El agua ayuda a eliminar restos de tierra, polvo o trazas de pesticidas.
Con unos pocos cuidados y almacenándolas de forma adecuada, podrás disfrutar de tus frutas favoritas en perfecto estado durante mucho más tiempo.