Frutas y verduras de temporada en febrero
¡Descubre cuáles son las frutas y verduras de temporada en febrero y aprende a elegirlas y conservarlas para disfrutar de su mejor sabor! Con unos sencillos consejos, podrás aprovechar su frescura durante todo el mes y seguir una alimentación más local, variada y saludable.
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Acelgas: ¿cómo cocinarlas y conservarlas?
Para disfrutar de unas acelgas frescas y en buen estado, lo ideal es elegir manojos con hojas firmes, de color verde intenso, y pencas crujientes sin zonas marrones.
Para conservarlas frescas en casa, te recomendamos mantenerlas lejos de la luz y del exceso de humedad. Lávalas y escúrrelas bien, envuélvelas en papel de cocina y guárdalas dentro de una bolsa multiusos Zipper® en el cajón de las verduras del frigorífico. De esta forma, se conservarán frescas durante varios días.
Si quieres congelarlas, saltéalas antes unos minutos en la sartén o escáldalas brevemente para fijar el color. Si alguna parte te resulta algo amarga, puedes añadir un chorrito de limón o una pizca de azúcar para suavizarla. Después, colócalas en una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal® y tendrás una guarnición lista para usar en tortillas, revueltos o guisos.
Cebollas: consejos de almacenamiento
A la hora de comprarlas, escoge cebollas firmes, sin brotes y con la piel bien seca. Evita las que tengan manchas blandas o zonas húmedas, ya que duran menos.
En casa, guárdalas en un lugar fresco, seco y ventilado. Una cesta o una malla funciona muy bien para tenerlas a mano sin que acumulen humedad. Manténlas alejadas de las patatas, porque aceleran su brotación.
Una vez peladas o cortadas, deben guardarse en el frigorífico. Envuélvelas bien con film transparente o guárdalas en un recipiente hermético para evitar que se oxiden y para que no transfieran su olor al resto de alimentos.
Zanahorias: ¿cómo almacenarlas correctamente?
Las zanahorias son un básico en la cocina diaria: llenas de vitaminas, minerales y fibra, y perfectas para cremas, guisos, ensaladas o salteados. Para tenerlas siempre a punto, puedes darles una cocción rápida de unos minutos en agua con sal o añadirlas directamente a cualquier plato que vaya a cocinarse lentamente.
Al pelarlas, pueden soltar un poco de humedad, así que conviene secarlas bien antes de cortarlas para que mantengan mejor su textura. Si quieres evitar que se oxiden, puedes sumergirlas un instante en agua con un chorrito de vinagre y dejarlas escurrir antes de trocearlas.
Naranjas: ideas de conservación
Si quieres tener naranjas siempre a mano, una buena opción es congelar su zumo. Puedes repartirlo en una bandeja de cubitos o en una bolsa para cubitos de hielo Albal®, lo que te permite usar pequeñas porciones cuando lo necesites. Otra idea es preparar un sorbete casero para disfrutar de un postre fresco en cualquier momento.
Sorbete exprés:
1. Vierte 75 cl de zumo de naranja y el zumo de un limón en una bolsa para cubitos de hielo.
2. Coloca la bolsa en el congelador durante unas dos horas.
3. Tritura los cubitos junto con 100 g de azúcar glas y dos claras de huevo hasta obtener una mezcla suave.
4. Guarda el sorbete en un recipiente adecuado dentro del congelador.
Consejos para una conversación óptima de tubérculos
Además de las patatas y los boniatos, febrero es un buen mes para disfrutar de otros tubérculos que solemos usar en la cocina diaria.
Para que se mantengan frescos durante más tiempo, guárdalos en un lugar fresco, seco y bien ventilado. Una bolsa de papel perforada dentro del cajón de las verduras del frigorífico funciona muy bien, sobre todo en el caso del boniato. En el caso de las patatas, es mejor mantenerlas fuera del frigorífico, en un sitio oscuro y fresco, para evitar que broten demasiado rápido.
Si quieres congelarlos, puedes escaldarlos unos minutos en agua hirviendo antes de guardarlos. Este paso ayuda a conservar mejor su textura y su sabor, y evita que se oscurezcan al descongelarse.
¡Así podrás aprovechar tus tubérculos de temporada durante más tiempo y sin desperdiciar nada!
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!