Consejos de congelación

¿Cómo congelar correctamente los puerros?

Los puerros, ricos en vitaminas, fibra y sabor, son un imprescindible en muchas recetas, como sopas, cremas, guisos, quiches… Su temporada va aproximadamente de octubre a abril, pero la buena noticia es que se congelan de maravilla. Si quieres disfrutarlos todo el año, evitar el desperdicio y tener siempre a mano una base vegetal para tus platos, sigue estos consejos sencillos para congelarlos correctamente.

 

Comparte este consejo con tus amigos:

                                              


¿Cómo conservar correctamente los puerros?

Si no vas a congelar los puerros justo después de comprarlos, es importante conservarlos bien para mantener su frescura.
Guárdalos en el cajón de verduras del frigorífico, donde la temperatura suele rondar los 8–10 °C, ideal para esta hortaliza.


Para evitar que se sequen, colócalos en una bolsa de plástico no hermética: ¡así mantendrán la humedad natural sin estropearse demasiado rápido!


Limpieza previa al congelado

Los puerros tienen una gran ventaja: se pueden congelar sin blanquearlos, lo que facilita mucho la preparación. Puedes congelarlos enteros o cortados en rodajas, según el uso que les quieras dar más adelante.

 

Antes de meterlos en el congelador, solo necesitan una limpieza básica:

1. Retira las raíces y la parte más dura del extremo verde.

2. Elimina las hojas dañadas y los restos visibles de tierra.

Remolacha roja cortada con un cuchillo sobre una tabla de madera

Congelación a corto plazo

Una vez limpios, los puerros pueden congelarse crudos y sin complicaciones. Puedes guardarlos enteros, en rodajas, en secciones, o incluso separando la parte blanca de las hojas verdes, según cómo los suelas usar en la cocina.

 

Te recomendamos guardarlos en bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal®, que permiten anotar fácilmente la fecha de congelación.

 

Duración recomendada: hasta 3 meses, conservando muy bien su sabor y textura.

 

Congelación a largo plazo

Si deseas conservarlos durante más tiempo, lo ideal es escaldarlos antes de congelarlos. Es un paso sencillo que ayuda a mantener mejor su color, textura y nutrientes:

 

1. Limpia los puerros como de costumbre.

2. Sumerge las partes blancas y verdes en agua hirviendo durante unos minutos.

3. Enfríalos inmediatamente en un bol con agua helada.

4. Sécalos muy bien para evitar la formación de cristales de hielo.

5. Guárdalos en una bolsa de congelación Ultra-Zip® y congélalos.

 

Para una conservación prolongada:

  • Congelador a –25°C durante las primeras 24 horas: los puerros se conservarán 6 meses.
  • Congelador mantenido siempre a –25°C: podrán conservarse hasta 16 meses.

 

¡Es un método un poco más exigente con la temperatura, pero igual de sencillo en la práctica!

Bol con verduras

¿Cómo descongelar correctamente los puerros?

Si quieres añadir tus puerros congelados a una ensalada, un gratinado o un risotto, es importante descongelarlos correctamente para mantener su textura y sabor. El método más rápido y seguro es cocinarlos directamente en agua hirviendo:

 

  • Pon a calentar una cacerola con agua y, cuando empiece a hervir suavemente, añade los puerros (enteros, en secciones o en rodajas).
  • Para una cocción al dente, déjalos solo unos minutos, hasta que se ablanden ligeramente.
  • Para una textura más tierna y fundente, prolonga la cocción entre 10 y 30 minutos según el uso que vayas a darles.

 

¿Prefieres ahorrar tiempo y evitar ensuciar más utensilios?
Puedes descongelar los puerros en el microondas colocándolos dentro de una bolsa para horno y microondas 2 en 1 Albal®. ¡Es rápido, práctico y sin salpicaduras!

 

Idea de receta: quiche exprés de puerros y tomates secos 

  1. Coloca una masa de hojaldre en un molde forrado con papel de horno Albal® y pínchala con un tenedor.
  2. Reparte encima 200–300 g de puerros cocidos, salpimentados al gusto, y 10 tomates secos troceados.
  3. Cubre con una mezcla de 3 huevos, 1 yema, 25 cl de nata líquida, sal y pimienta.
  4. Para darle un toque extra, añade unas cucharadas de parmesano rallado.
  5. Hornea 30 minutos a 180 °C hasta que esté dorada.

 


¡No vuelvas a olvidar lo que tienes CONGELADO con la APLICACIÓN Foodsaver!

La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.

 

Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.

 

¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!

Smartphone sur sac de congélation avec code de fraîcheur sur fond bleu

También te pueden interesar estos productos

Receta de risotto cremoso con champiñones | Albal®

Receta de risotto cremoso con champiñones: fácil, rápido y lleno de sabor. Perfecto para preparar un plato elegante y reconfortante en casa, con todo el aroma y la textura suave que caracteriza a un buen risotto.

Receta casera de gazpacho: sopa fría | Albal®

Prepara un auténtico gazpacho casero: una sopa fría y refrescante, perfecta para el verano. ¡Sencillo, rápido y ideal para comidas ligeras!

Gambas marinadas en cítricos | Albal®

Echa un vistazo a esta receta de gambas marinadas en cítricos: fácil, sabrosa y perfecta para impresionar a tus invitados.

También te pueden interesar estas recetas y consejos

Gallina de Guinea rellena de castañas y verduras de invierno | Albal®

Descubre nuestra receta de gallina de Guinea rellena de castañas y verduras de invierno. Deliciosa, reconfortante y lista para sorprender a tus invitados.

Pastel de pollo con sobras: receta fácil | Albal®

Descubre nuestra receta fácil de pastel de pollo con sobras: rápido, sabroso y perfecto para aprovechar los restos de pollo. ¡Listo para cocinar y disfrutar!

Receta de albóndiga con mozzarella | Albal®

Receta de albóndigas con mozzarella: fáciles, jugosas y con queso fundente en el centro. Perfectas para una comida casera rápida, deliciosa y que encantará a toda la familia.