Esta tarte tatin de tomate combina la dulzura del caramelo balsámico con la acidez de los tomates cherry, para un resultado tan goloso como original. En solo unos sencillos pasos, puedes crear un entrante o plato principal que sorprenda por su sabor y presentación.
Añade un toque de fantasía usando tomates de diferentes colores: rojo, naranja, amarillo o verde: ¡un efecto wow garantizado en tus mesas de verano! Y para una organización sin estrés, ten en cuenta que esta tarta se congela muy bien una vez horneada. Cuando tengas ganas de morder un trozo, simplemente sácalo el día anterior y déjalo descongelarse suavemente en la nevera.
Acompañada de una ensalada de rúcula, ¡es un verdadero placer!