¿Cómo conservar correctamente los espárragos para disfrutarlos todo el año?
¿Quieres disfrutar de los espárragos durante todo el año? Descubre cómo seleccionarlos, conservarlos en perfecto estado y congelarlos correctamente para mantener toda su frescura y sabor.
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Desde la selección hasta la congelación
¡Crujientes, ligeros y ricos en potasio, vitaminas y magnesio! Los espárragos son una de las grandes joyas de la primavera. Si quieres disfrutarlos más allá de su temporada, es importante saber elegirlos bien, conservarlos correctamente en la nevera y congelarlos del modo adecuado. Aunque es una verdura delicada, podrás conseguir que mantengan toda su frescura, sabor y valor nutricional con estos sencillos consejos.
¿Cómo elegir espárragos buenos?
La calidad en la conservación empieza en la compra. Fíjate en estos aspectos para asegurarte de llevarte a casa espárragos frescos y en su punto:
Evita los espárragos con manchas marrones, zonas descoloridas o tallos marchitos. Estos signos indican que han perdido parte de su humedad y no se conservarán bien.
Vida útil de los espárragos
Cuando se guardan correctamente en la nevera, los espárragos frescos se mantienen en buen estado entre 3 y 5 días. Una vez cocinados, su duración es mucho más corta: conviene consumirlos en 24 horas. Además, te recomendamos conservarlos en parte de su agua de cocción para que no se resequen.
Si quieres conservarlos durante más tiempo, la mejor opción es congelarlos a –18 °C, donde pueden mantenerse entre 4 y 6 meses sin perder demasiada calidad. La congelación ayuda a evitar el desperdicio y te permite disfrutar de los espárragos fuera de temporada.
¿Cómo conservar los espárragos en la nevera?
Si los espárragos vienen envasados, puedes guardarlos en su propio envase dentro del cajón de las verduras. En caso contrario, para que mantengan la humedad y se conserven mejor, puedes emplear dos métodos:
1. Envolverlos en un paño de cocina húmedo
Corta ligeramente la base de los tallos, envuélvelos en un paño limpio y húmedo y protégelos con papel de aluminio. Esto ayudará a mantener su frescura durante varios días.
2. Colocarlos en un tarro con un poco de agua
Introduce los espárragos de pie en un frasco o tarro grande con unos 3 cm de agua en el fondo, como si fueran flores. Para evitar la transferencia de olores, puedes cubrir el frasco con una bolsa para congelación Ultra-Zip® de Albal®. Recuerda cambiar el agua cada dos días para mantenerlos en buen estado.
Con estos sencillos trucos, tus espárragos conservarán mejor su textura y su sabor hasta el momento de cocinarlos.
¿Cómo congelar los espárragos?
Los espárragos pueden congelarse sin dificultad siempre que se preparen bien antes. Empieza pelando los tallos, especialmente en el caso de los espárragos blancos, y corta el extremo inferior (unos 1 cm) para eliminar las partes más fibrosas. Después, sécalos con cuidado para evitar la formación de cristales de hielo.
A la hora de congelarlos, tienes dos opciones:
• Congelar los espárragos crudos
Es el método más rápido: basta con prepararlos y guardarlos directamente.
• Congelarlos blanqueados
Sumérgelos unos minutos en agua hirviendo para preservar mejor su color y textura.
– Espárragos blancos y verdes: 3 a 6 minutos
– Espárragos trigueros: solo 30 segundos
Después, pásalos por agua muy fría para detener la cocción y sécalos antes de guardarlos.
Para almacenarlos, utiliza bolsas de congelación Ultra-Zip® de Albal®, que evitan la aparición de quemaduras por frío y permiten mantener la calidad del producto durante varios meses. Además, son compatibles con la aplicación gratuita FoodSaver de Albal®, que te ayuda a controlar la fecha de congelación y evitar el desperdicio.
¿Cómo descongelar y usar los espárragos congelados?
A la hora de usar los espárragos congelados, puedes elegir entre dos métodos según cómo los hayas preparado antes de congelarlos.
1. Añadirlos directamente a tus recetas
Si los espárragos se han blanqueado antes de congelarlos, puedes incorporarlos directamente a guisos, salteados, pastas, arroces o cremas. No necesitan descongelación previa y mantienen muy bien su textura.
2. Descongelación rápida en agua hirviendo
Si los congelaste crudos, lo mejor es sumergirlos en agua hirviendo durante 5–10 minutos para descongelarlos de forma rápida y que recuperen su firmeza. Después, ya puedes utilizarlos en la receta que prefieras.
Los espárragos congelados quedan muy bien en platos como tortillas, salteados, quiches, cremas o como guarnición. Los blanqueados están listos para usar al momento, mientras que los crudos solo necesitan ese breve paso previo para conservar su textura crujiente.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!