El flan de pastelería, también conocido como flan parisino, es un gran clásico de la pastelería francesa. Se reconoce por su textura cremosa y su delicado aroma a vainilla. Este postre atemporal se ha transmitido de generación en generación sin perder nunca su popularidad, ya sea para un tentempié, el final de una comida o un momento de compartición con café.
Su preparación sigue siendo sencilla y auténtica: una base de hojaldra contiene una mezcla cremosa compuesta por leche, huevos, azúcar y vainilla. Una vez horneado, el flan adquiere un hermoso color dorado en la superficie, proporcionando un contraste sutil entre una superficie ligeramente caramelizada y un centro derretido.
El secreto de un flan de pastelería reside en el dominio de la cocina, que debe ser suave y regular para obtener una consistencia firme mientras se mantiene derritiendo. Se puede disfrutar frío, pero también caliente, según tu gusto.
Sencillo, generoso y siempre apreciado, el flan de pastelería sigue siendo una apuesta segura, tanto reconfortante como refinado.