Las verduras son auténticos tesoros en la cocina, y esta receta las pone en el centro de atención de una forma ingeniosa. En lugar de tirar las verduras que te quedan, conviértelas en una sopa sabrosa y patatas fritas crujientes: dos preparaciones sencillas y deliciosas que aportan variedad y sabor a tu mesa.
Empieza cortando finamente las verduras que elijas (zanahorias, calabacín, patatas, etc.). Reserva las mejores porciones para hacer patatas fritas, mientras que el resto se usará para hacer una sopa.
Las patatas, horneadas en el horno, ofrecen un tentempié saludable y crujiente, perfecto para acompañar tus comidas o para disfrutar en cualquier momento. La sopa, en cambio, preparada con las verduras restantes, se convierte en un plato reconfortante y nutritivo, ideal para las noches frías.
Esta receta anti-desperdicio no solo es sabrosa, sino que también ayuda a limitar el desperdicio de alimentos mientras aprovecha al máximo los beneficios de las verduras. Cocina sencilla, sostenible y sabrosa.