Las mini galletas caseras no son solo una receta: son una auténtica madeleine de Proust, un delicioso regreso a la infancia. Elaboradas con una masa quebrada ligera y crujiente, estas pequeñas galletas contienen un corazón derretido de ganache, mitad chocolate negro intenso, mitad chocolate blanco dulce y vainilla.
Perfectos para un dulce descanso, una fiesta de cumpleaños o un taller de cocina con los niños, seducen tanto por su lado juguetón como por su gusto irresistible.
Elaboradas con ingredientes sencillos – harina, mantequilla, azúcar, nata, chocolate – y bien conservadas gracias a trucos de Albal®, estas galletas se pueden preparar con antelación y disfrutar durante toda la semana.
Una receta fácil, personalizable y 100% divertida, para redescubrir toda la magia de los aperitivos caseros.