Disfruta tu mermelada casera durante más tiempo

¿CÓMO HACER MERMELADA CASERA?

ConSÉRVALA EN LA NEVERA O EN EL CONGELADOR

¡Prolonga la vida útil de tu mermelada casera con nuestros consejos fáciles y eficaces! Descubre cómo conservar todo el sabor, el aroma y los nutrientes de tus frutas favoritas con la ayuda de los productos Albal®.

 

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¿Por qué hacer tu propia mermelada?

La mermelada casera ha vuelto a ponerse de moda, y no es casualidad. Además de ser deliciosa y muy fácil de preparar, ofrece beneficios que ninguna versión industrial puede igualar. Estas son algunas de las razones por las que merece la pena hacer tu propia mermelada en casa:

 

Control total de los ingredientes

Cuando preparas mermelada en casa, decides exactamente qué entra en el tarro. Puedes elegir fruta de temporada, ajustar la cantidad de azúcar a tu gusto, añadir un toque de limón para equilibrar sabores e incluso incorporar especias como vainilla o canela para crear recetas únicas.

 

Aprovecha mejor la fruta

Si tienes fruta madura que no vas a consumir a tiempo, convertirla en mermelada es una forma fantástica de evitar el desperdicio.


Y si quieres conservar la fruta antes de cocinarla, te recomendamos dos técnicas:

 

¡Hacer tu propia mermelada es sinónimo de un sabor auténtico, menos desperdicio y la satisfacción de disfrutar de algo hecho por ti!

Calidad nutricional

La mermelada casera puede ser mucho más equilibrada que muchas versiones industriales. Al prepararla tú mismo, decides la cantidad de azúcar, eliges fruta madura y de calidad, y puedes enriquecerla con ingredientes naturales que aportan sabor y beneficios adicionales.


Si te apetece experimentar, puedes añadir un toque de jengibre, vainilla, canela o incluso semillas de chía, que ayudan a espesar suavemente sin necesidad de añadir tanto azúcar. El resultado es una mermelada más saludable, nutritiva y totalmente adaptada a tus gustos.

 

Ahorro económico

Hacer tu propia mermelada es también una manera excelente de ahorrar, sobre todo si aprovechas fruta de temporada o piezas que estén muy maduras. Prepararla en casa te permite obtener  mayor cantidad a un coste menor y sin renunciar al sabor.


Además, si utilizas productos reutilizables de Albal®, como las bolsas multiusos Zipper®, reduces el gasto en envases y puedes conservar tu mermelada o la fruta sobrante de forma práctica y sostenible. Estos envases resisten múltiples usos y te permiten organizar tu despensa sin generar residuos innecesarios.

Reducción del impacto ambiental

Preparar tu propia mermelada casera no solo es una delicia, sino también un gesto responsable. Al cocinar con fruta fresca y usar envases reutilizables, reduces tanto el desperdicio de alimentos como la cantidad de envases desechables.

 

Los envases reutilizables de Albal®, como las bolsas multiusos Zipper®, son perfectos para conservar la fruta mientras esperas cocinarla. Para guardar la mermelada ya elaborada en la nevera, basta con verterla en un bol o tarro y cubrirlo con tapas de silicona Albal®, que sellan muy bien sin necesidad de usar plástico de un solo uso.

 

Si te gusta preparar mermelada en grandes cantidades, las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® Albal® te permiten almacenar pequeñas porciones y congelarlas de forma segura, evitando cualquier desperdicio.

 

Opciones para todos los gustos

La mermelada casera tiene una ventaja incomparable: puedes adaptarla exactamente a tus gustos y a los de tu familia.
Puedes hacerla más o menos dulce, mezclar frutas, añadir especias, darles un toque cítrico… ¡las combinaciones son infinitas!

 

Además, si alguien tiene necesidades dietéticas especiales, puedes ajustar la receta sin problemas. ¡Cada tanda de mermelada se convierte así en una creación totalmente personalizada!

Remolacha roja cortada con un cuchillo sobre una tabla de madera

¿Qué ingredientes necesitas para hacer mermelada casera?

Hacer tu propia mermelada casera es una actividad sencilla, deliciosa y con muy pocos ingredientes. Además, te permite aprovechar fruta madura y evitar el desperdicio.

 

Para preparar mermelada para 4 personas (o dos tarros medianos), necesitarás:

 

  • Frutas de tu elección: fresas, melocotones, ciruelas, albaricoques, frambuesas, higos… o una mezcla de varias. Calcula 500 g de fruta limpia y troceada.
  • Azúcar: el azúcar es esencial para la textura y la conservación.
    Usa entre 250 g y 350 g, según la dulzura de la fruta y tu preferencia.
  • Zumo de limón: ayuda a espesar la mermelada, realza el sabor y evita que se oxide. Añade el zumo de medio limón.
  • Aromatizantes (opcional): dale un toque especial con ½ cucharadita de canela, una vaina de vainilla, un poco de ralladura de naranja o limón o un toque de jengibre.
  • Agua (solo si hace falta): a veces, para que la fruta empiece a cocinarse sin pegarse, hay que añadir 1–2 cucharadas de agua.

 

Instrucciones paso a paso

Puedes ajustar las cantidades según la fruta que tengas en casa y según te guste la mermelada, más o menos dulce y espesa.


Hacer tu propia mermelada es un proceso sencillo y muy agradecido. ¡Aquí te explicamos todos los pasos!

 

Preparar la fruta

  • Lava bien la fruta bajo el grifo con agua fría.
  • Pélala si es necesario (por ejemplo, melocotón o pera) y quita huesos, rabos o partes dañadas.
  • Córtala en trozos de tamaño similar para que se cocinen de manera uniforme.


Cocinar

  • Coloca la fruta troceada en una cacerola amplia.
  • Añade el azúcar y el zumo de limón, y si quieres, alguna especia como canela o vainilla.
  • Remueve bien y deja reposar unos minutos para que la fruta empiece a soltar su jugo.
  • Lleva la mezcla a ebullición y, cuando empiece a hervir, baja el fuego y cocina a fuego lento entre 25 y 35 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue. ¡La mermelada estará lista cuando la fruta esté muy tierna y el jugo se haya espesado visiblemente!


¿Qué textura te gusta más?

Una vez cocida, puedes dejar la mermelada tal cual, con trocitos de fruta, si te gusta una textura más rústica. Si prefieres una mermelada fina, tritúrala con una batidora hasta conseguir la consistencia que te guste. Si quieres ajustar el punto ácido, este es el momento de añadir un poco más de zumo de limón y mezclar bien.


¿Cómo conservar la mermelada casera?

Deja que la mermelada se enfríe primero a temperatura ambiente. Después, pásala a un bol o ensaladera y cúbrela con tapas de silicona Albal® antes de guardarla en la nevera.

 

La mermelada casera se conserva en el frigorífico aproximadamente una semana. Si quieres alargar aún más el tiempo de conservación, puedes congelar porciones en bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal®, una solución muy práctica para tener siempre mermelada lista sin desperdiciar nada.

Alternativas para conservar la mermelada casera

Una buena conservación es clave para disfrutar de tu mermelada casera durante más tiempo sin perder sabor ni textura. Estas son las mejores formas de almacenarla de manera segura y eficaz.

Conservación en la nevera

Duración: hasta 1 semana
Envases recomendados: 

  • Envoltorios de cera de abeja Albal®
  • Tapas de silicona Albal®
  • Film transparente con contenido reciclado

Consejo: deja siempre un pequeño margen libre en el recipiente para evitar desbordamientos si la mermelada se expande ligeramente.

 

Conservación en el congelador

Duración: hasta 6 meses

Envase recomendado:

  • Bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal®, perfectas para dividir la mermelada en raciones y evitar desperdicios.

 

Para organizarte mejor, la aplicación gratuita Foodsaver de Albal® es una gran aliada. Te permite:

  • Etiquetar fácilmente tus bolsas con fecha y contenido
  • Recibir recordatorios antes de que la mermelada alcance su límite de conservación
  • Consultar el contenido de tu congelador en cualquier momento
  • Buscar, copiar o clasificar alimentos para mantener un control total

 

Con estos métodos y los envases adecuados, podrás disfrutar de tu mermelada casera como si la acabaras de preparar, incluso semanas o meses después.

Consejos para conservar tu mermelada casera durante más tiempo

Si quieres que tu mermelada casera mantenga su sabor, color y nutrientes el máximo tiempo posible, estos trucos te ayudarán a prolongar su vida útil sin complicarte.

 

Apuesta por conservantes naturales

El zumo de limón es un clásico en la mermelada casera porque ayuda a realzar el sabor y, además, actúa como conservante natural.
Un chorrito de limón añadido durante la cocción puede ayudar a que la mermelada se conserve mejor en la nevera, manteniendo su frescura durante algo más de una semana sin perder su aroma.

 

Si te gusta darle un toque diferente, un poco de vinagre de sidra de manzana también funciona muy bien, ya que aporta un matiz afrutado y contribuye a mantener la mermelada en buen estado durante más tiempo.

 

Divide en raciones para un uso más práctico

Congelar la mermelada en pequeñas porciones es un truco muy útil para evitar desperdicios. De esta forma, solo descongelas la cantidad justa que necesitas.

 

Las bolsas de congelación Ultra-Zip® de Albal® son ideales para este tipo de conservación. Su cierre hermético mantiene la mermelada protegida y conserva todo su aroma durante meses. Además, están disponibles en distintos tamaños, así que puedes adaptar las porciones según lo que suelas consumir.

 

Etiqueta todo bien

Las bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal® incluyen un espacio pensado para anotar la fecha de congelación. Este detalle tan sencillo te ayuda a controlar de un vistazo cuánto tiempo lleva tu mermelada en el congelador y a consumirla siempre en su mejor momento.


Si además usas la aplicación gratuita Foodsaver de Albal®, podrás hacer un seguimiento aún más cómodo y evitar el desperdicio de comida fácilmente.

 

 

Siguiendo estos consejos y utilizando envases adecuados, podrás disfrutar de tu mermelada casera durante mucho tiempo, con todo su sabor intacto y sin riesgos.


¡No vuelvas a olvidar lo que tienes CONGELADO con la APLICACIÓN Foodsaver!

La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.

 

Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.

 

¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!

Smartphone sur sac de congélation avec code de fraîcheur sur fond bleu

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