Consejos de congelación

¿Cómo CONGELAR Y DESCONGELAR LA NATA?

La nata es un básico en muchas recetas, pero su vida útil puede ser corta una vez abierta. La buena noticia es que sí se puede congelar, siempre que se haga correctamente. ¡Descubre cómo conservarla sin perder calidad y cómo descongelarla para aprovecharla al máximo en tus platos dulces y salados!

 

Comparte este consejo con tus amigos:

                                              


¿La nata se puede congelar?

La respuesta es sí… ¡pero no toda!
La posibilidad de congelar la nata depende de su porcentaje de materia grasa: la nata con menos del 35–38 % de grasa contiene demasiada agua y, al congelarla, la textura puede separarse y volverse granulosa al descongelar.

 

Se puede congelar sin problema:

  • Nata para montar (entera)
  • Nata para cocinar con alto contenido graso

 

No se recomienda congelar:

  • Nata ligera
  • Nata ya montada
  • Natas vegetales muy bajas en grasa

 

La regla es simple: ¡cuanta más grasa, mejor resiste la congelación!

 

¿CÓMO CONGELAR LA NATA CORRECTAMENTE?

Sigue estos pasos para mantener su textura y sabor:

 

1. Vierte la nata en un recipiente rígido, dejando al menos 1,5 cm de espacio libre, ya que aumenta de volumen al congelarse.

2. Cubre la superficie del envase con film transparente de Albal® para evitar que se formen cristales de hielo.

3. Guárdala dentro de una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®, para proteger la nata de olores del congelador.

4. Coloca el recipiente en posición plana y estable hasta que esté completamente congelado.

 

Alternativa: si solo necesitas pequeñas cantidades para cocinar, congélala en cubiteras o bolsas de cubitos de hielo. Cuando estén sólidas, pásalas a una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal® para un uso más cómodo. ¡Así tendrás porciones individuales listas para salsas, cremas, purés o repostería!

Remolacha roja cortada con un cuchillo sobre una tabla de madera

¿Cómo descongelar la nata?

La forma de descongelarla dependerá del uso que vayas a darle:

 

  • Para usarla directamente en caliente (sopas, guisos, salsas…)
    Puedes añadir la nata aún congelada directamente a la preparación.
    El calor del plato la irá descongelando poco a poco sin alterar el sabor.

 

  • Para usarla en frío (cremas, quiches, mezclas líquidas…)
    Déjala descongelar lentamente en la parte más fría del frigorífico, siempre bien protegida con su film y dentro de su recipiente o su bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®.
    Tiempo orientativo: 4 a 8 horas, según la cantidad.

 

Una vez descongelada, podrás usarla con normalidad en recetas frías o calientes, pero no será apta para montar, ya que la textura pierde estabilidad tras la congelación.

 

¿Se pueden congelar platos que contienen nata?

¡Sí! Ya sean gratinados, quiches, carnes en salsa o cualquier otra receta, los platos con nata se congelan muy bien si se siguen dos reglas sencillas:

 

1. Deja que el plato se enfríe completamente antes de congelarlo: congelar algo caliente genera humedad, provoca cristales de hielo y puede alterar la textura.

2. Envásalo bien para protegerlo del frío y de los olores: usa film transparente, papel de aluminio o una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® Albal®, según el formato del plato.

 

No olvides anotar la fecha de congelación o escanear la bolsa en la aplicación gratuita Foodsaver de Albal®, que te recordará cuándo consumirlo para evitar desperdicios.

Consejo: usa bolsas para cubitos de hielo para congelar

Para facilitar el uso diario, reparte la nata en bolsas para cubitos de hielo Albal® antes de congelarla. Una vez que los cubitos estén sólidos, pásalos a una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de  Albal®. De esta forma, podrás descongelar solo la cantidad que necesites para una salsa, una crema, un puré o cualquier receta… ¡evitando desperdicios y optimizando el espacio del congelador!


¡No vuelvas a olvidar lo que tienes CONGELADO con la APLICACIÓN Foodsaver!

La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.

 

Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.

 

¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!

Smartphone sur sac de congélation avec code de fraîcheur sur fond bleu

También te pueden interesar estos productos

Receta fácil de merengues fantasma para Halloween | Albal®

¡Prepara deliciosos merengues fantasma para Halloween con nuestra receta fácil! Dulces, adorables y un poco aterradores, perfectos para sorprender a grandes y pequeños.

Cóctel de champán y licor de violeta: receta rápida, sofisticada y deliciosa | Albal®

Prepara un cóctel irresistible de licor de violeta y champán. ¡Una receta espumosa, ideal para impresionar a tus invitados en el aperitivo!

Gambas marinadas en cítricos | Albal®

Echa un vistazo a esta receta de gambas marinadas en cítricos: fácil, sabrosa y perfecta para impresionar a tus invitados.

También te pueden interesar estas recetas y consejos

Receta fácil de hamburguesa casera con chédar | Albal®

Preparar y disfrutar de una hamburguesa casera perfecta es fácil con Albal®. ¡Descubre este imprescindible que atraerá tanto a jóvenes como a mayores!

Receta de pimientos: 3 métodos rápidos y fáciles de preparación | Albal®

¿Te apetece un menú original con pimientos? Descubre 3 formas fáciles de prepararlos y úsalos en recetas deliciosas como gazpacho gourmet, flores de pimientos rellenos o un coulis de pimientos con miel.

Solomillo Wellington: Una receta festiva fácil y deliciosa | Albal®

Descubre nuestra receta de solomillo Wellington en croûte (hojaldre): carne tierna envuelta en una deliciosa mezcla de setas. Un entrante festivo y elegante, perfecto para cualquier ocasión.