Reutiliza tus bolsas de congelación
Las bolsas de congelación Albal® son una solución práctica e higiénica para almacenar y congelar alimentos. Su fondo plano facilita el llenado y su cierre hermético ayuda a mantener la frescura y la calidad de los productos, evitando la formación de escarcha y preservando mejor su sabor y textura.
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¿Se pueden reutilizar las bolsas de congelación?
Las bolsas de congelación Albal®, tanto las de nudo como las Ultra-Zip®, son un aliado práctico en el día a día. Estas bolsas ayudan a conservar mejor las vitaminas y los nutrientes de los alimentos congelados y contribuyen a reducir el desperdicio.
Además, puedes usarlas junto a la aplicación gratuita Foodsaver de Albal® para llevar un control más preciso de lo que tienes en el congelador. Cada bolsa tiene un código de frescura que te permite registrar su contenido y gestionar fácilmente tus reservas de comoida. Aunque su reutilización depende del tipo de alimento que hayan contenido, estas bolsas están diseñadas para ofrecerte una conservación segura y eficaz múltiples veces.
¿Cómo reutilizar las bolsas de congelación?
Las bolsas de congelación de Albal® destacan por su resistencia y por ofrecer una protección eficaz frente a las quemaduras por frío. Además, pueden reutilizarse en determinadas ocasiones, siempre que se mantengan en buen estado.
La posibilidad de volver a usar una bolsa depende principalmente de dos aspectos.
Bolsas de congelación reutilizables
En líneas generales, resulta más sencillo e higiénico reutilizar una bolsa de congelación que haya contenido pan u otros alimentos sólidos que una que se haya usado para guardar preparaciones líquidas o muy grasas. Aun así, es posible reutilizar una bolsa de congelación Albal® siempre que se lave a fondo después de cada uso y se deje secar por completo.
Con una buena limpieza y un uso adecuado, podrás alargar su vida útil y reducir aún más el desperdicio en tu día a día.
Consejos de limpieza para las bolsas de congelación
Lavar una bolsa de congelación después de usarla es un proceso sencillo. Basta con aclararla bien con agua caliente y, si es necesario, utilizar un poco de jabón suave para eliminar cualquier resto de alimento. Una vez limpia, la bolsa estará lista para volver a utilizarse.
Es importante secarla por completo antes de guardarla. Puedes hacerlo con un paño de cocina limpio o dejándola boca abajo en un escurridor hasta que no quede humedad en su interior. De este modo evitarás olores y mantendrás la bolsa en buen estado para su próximo uso.
¿Cómo cuidar las bolsas de congelación para prolongar su vida útil?
Para que las bolsas de congelación se mantengan en buen estado y puedas reutilizarlas varias veces, es importante cuidarlas correctamente. Después de cada uso, acláralas con agua tibia y límpialas bien por dentro. Darles la vuelta facilita la limpieza y permite eliminar cualquier resto de alimento. Si has guardado productos grasos, dedica un poco más de tiempo a la limpieza para evitar que queden residuos de aceite. Una vez lavadas, sécalas por completo antes de guardarlas, ya sea con un paño limpio o dejándolas en un escurridor.
Para conservarlas en buenas condiciones, guárdalas lejos de fuentes de calor y de la humedad. Con estos cuidados sencillos, podrás reutilizar tus bolsas de congelación de forma segura y alargar su vida útil.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!