Asados, a la parrilla, hervidos o al vapor, los pimientos son fáciles de preparar en casa con algunos trucos. Para intensificar su sabor y que sea más fácil pelarlos, puedes asarlos enteros en el horno o al fuego hasta que la piel se ennegrezca.
En el horno: hornéalos enteros a 200°C durante 25 a 30 minutos, girándolos a mitad de fermentación.
Cocer al vapor: Córtalo en tiras o mitades y luego cocina durante 10 a 15 minutos hasta que esté tierno.
En agua hirviendo: sumérgelos en tiras durante 5 a 7 minutos para ablandarlos rápidamente.
Una vez cocidos, envuélvelos en un paño de cocina o en papel de horno Albal® durante unos minutos: el vapor ayudará a aflojar la piel fácilmente.
Deliciosos por sí solos, marinados, en ensaladas, tartas o verduras fritas en sartén, los pimientos son aliados coloridos y sabrosos en tus platos cotidianos.