Conserva la carne como un auténtico chef
Si alguna vez te han surgido dudas sobre cómo guardar la carne para mantenerla en buen estado, no te preocupes: ¡es más sencillo de lo que parece! Aquí tienes unos consejos prácticos para conservar la carne de forma segura y disfrutar de todo su sabor y sus nutrientes sin riesgos.
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Las reglas básicas para guardar carne en la nevera
La carne, tanto si viene envasada al vacío, en bandeja o directamente de la carnicería, se conserva mejor en su envase original cerrado. Para mantenerla en buenas condiciones, colócala siempre en la zona más fría del frigorífico, que suele estar entre 0 y 4 °C, justo encima del cajón de las verduras.
¿Qué pasa si el envase está abierto?
Una vez abierta, la carne necesita un extra de protección para evitar el contacto con el aire y los gérmenes. Como el envase original deja de ser hermético, cámbialo por film transparente, papel de aluminio o un tupper hermético. ¡Con este simple gesto reduces la oxidación y consigues que la carne se mantenga fresca durante más tiempo!
¿Cuánto dura en buen estado la carne cocinada?
La posición dentro del frigorífico influye mucho en cómo se conserva la carne. Lo ideal es guardarla en la zona más fría, que suele estar entre 0 y 4 °C, normalmente justo encima del cajón de las verduras.
Además, recuerda mantener siempre la carne separada de los alimentos ya cocinados para evitar cualquier contaminación cruzada.
¿Cuánto dura en buen estado la carne cruda?
El tiempo de conservación depende del tipo de carne, así que conviene tener unas referencias claras:
Importante: revisa siempre el color y el olor antes de cocinar. Si notas algún cambio extraño, es mejor no arriesgar.
¿Cuánto tiempo dura la carne cocinada?
La carne cocinada suele mantenerse bien en la nevera entre 3 y 4 días, tanto si está asada como salteada o preparada con salsa.
Las pechugas de pollo cocinadas, por ejemplo, aguantan ese mismo tiempo sin problema si las guardas bien tapadas. En cuanto a los fiambres habituales, como el jamón york o el fiambre de pavo, lo ideal es consumirlos en 3 o 4 días una vez abiertos. Los curados, como el jamón serrano o el lomo embuchado, duran más tiempo en buen estado, alrededor de una semana, siempre que estén bien protegidos y refrigerados.
Guárdalo todo en un recipiente hermético para evitar que coja olores y mantener su frescura.
Consejos para evitar el desperdicio e intoxicaciones
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
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¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!