Consejos de congelación
El brócoli es una de las verduras más saludables, ya que es rica en fibra, vitaminas y antioxidantes. Para disfrutar de sus beneficios todo el año, congelarlo es una excelente opción. ¡Aquí te damos todos los pasos para conservarlo de manera óptima, manteniendo su sabor y valor nutricional!
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Elige un buen brócoli
El brócoli es una de las verduras más versátiles y nutritivas. Su temporada es bastante amplia, ya que va de septiembre a abril. Sin embargo, tenerlo congelado es una excelente opción para disfrutar de su sabor y beneficios durante todo el año, sin importar la temporada. Además, es una forma estupenda de ahorrar dinero: aprovecha para comprar más cuando está en oferta o cultivalo en casa y luego lo congelas.
Consejo: para obtener el mejor sabor, congela el brócoli lo más fresco posible. Asegúrate de que esté verde y firme. Si la base del tallo está seca, probablemente ya lleva tiempo recogido, así que elige brócolis frescos para obtener la mejor calidad.
Prepara y blanquea el brócoli
El blanqueo es un paso fundamental para conservar el brócoli durante más tiempo. Este proceso ayuda a mantener su color verde vibrante y conservar sus nutrientes al eliminar microbios sin cocinarlo completamente. Así que, antes de congelarlo, ¡blanquearlo es un paso esencial!
Pasos para blanquear el brócoli:
1. Corta en floretes: separa el brócoli en ramitos pequeños para facilitar su congelación.
2. Pon a hervir el agua: llena una cacerola grande con agua y ponla a hervir. Añade una pizca de sal si lo deseas.
3. Escáldalo: sumerge los floretes en el agua hirviendo durante 1 minuto. Este breve hervor es suficiente para bloquear las enzimas que podrían afectar a la textura y el sabor.
4. Enfríalo rápidamente: después de hervir, transfiere el brócoli inmediatamente a un recipiente con agua helada (puedes añadir cubitos de hielo) para detener la cocción y mantener su color verde brillante.
Este sencillo paso garantiza que tu brócoli conserve su sabor, color y textura, incluso después de ser congelado.
¿Cómo congelar el brócoli?
Una vez que hayas blanqueado el brócoli, es fundamental secarlo muy bien antes de congelarlo. Los floretes retienen bastante agua entre sus ramitas, así que este paso requiere un poco de paciencia, pero marca una gran diferencia en el resultado final.
Para eliminar la humedad:
1. Coloca el brócoli boca abajo en un colador.
2. Forra el colador con papel de cocina o un paño limpio.
3. Presiona suavemente los floretes para ayudar a expulsar el agua atrapada.
Es un proceso algo lento, pero necesario. Cuanta menos agua contengan los floretes, menos cristales de hielo se formarán dentro de las bolsas. Esto evita que el brócoli se ablande o pierda calidad tras la descongelación.
Cuando esté bien seco, guarda los floretes en una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®. Por último, expulsa la mayor cantidad de aire posible antes de cerrarla para minimizar la formación de escarcha y conservar mejor la textura del brócoli.
Así tendrás brócoli listo para usar en cualquier momento, perfecto para sopas, salteados, cremas o guarniciones saludables durante todo el año.
¿Cómo descongelar el brócoli?
El brócoli congelado es ideal para muchas recetas y puedes descongelarlo de varias formas según el tiempo que tengas.
Si tienes tiempo, coloca la bolsa cerrada en un bol con agua fría. El cambio de temperatura es gradual y la textura se mantiene mejor. En cambio, si te ha pillado el toro con la comida, puedes usar el modo de descongelación del microondas, pero con cuidado. Este método tiende a empezar a cocinar el brócoli y puede secarlo. Para evitarlo, descongela pequeñas cantidades y dale la vuelta a los floretes cada minuto para que el calor se reparta bien. Ademas, recuerda que cuanto más pequeños sean los floretes, antes se descongelarán.
En muchas recetas, ni siquiera hace falta descongelarlo: puedes sumergir los floretes directamente en un caldo para preparar una crema suave, o darles un toque más exótico salteándolos congelados en un wok con un poco de aceite y ajo. Con solo unos minutos, quedarán con un punto crujiente delicioso. Si te apetece, termina el plato con un puñado de semillas de sésamo.
¿Cuál es tu receta de brócoli favorita? ¡Cuentánosla!
Aprovecha los tallos de brócoli para tus sopas
¡No tires los tallos de brócoli! Puedes pelarlos, cortarlos en trozos y guardarlos en el congelador para tener siempre a mano una base estupenda para sopas, cremas y purés. Esta parte del brócoli aporta sabor y cuerpo, y además te ayuda a evitar el desperdicio de alimentos.
Congela el brócoli en porciones individuales
Si te gusta tener todo listo para cocinar en un momento, divide los floretes blanqueados en porciones individuales dentro de bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal®. Así podrás coger justo la cantidad que necesites sin tener que descongelar toda la bolsa. ¡Es una forma sencilla y práctica de organizar tu congelador y evitar desperdicios!
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!