Consejos de congelación
El apio, con su sabor fresco y crujiente, es un ingrediente ideal en sopas, ensaladas y batidos. Si quieres disfrutar de su frescura durante todo el año, congelarlo es una excelente opción. ¡Sigue nuestros consejos para mantener su textura y sabor intactos, y aprovecha al máximo esta verdura tan nutritiva!
Comparte este consejo con tus amigos:
La selección perfecta
Al igual que las zanahorias, el apio se conserva mejor cuando sus tallos son gruesos y tiene muchas hojas verdes. Para no equivocarte, ten en cuenta siempre esta regla: ¡cuanto más fresco y desarrollado esté el apio, más tiempo durará y mejor se conservará!
¿Cómo conservar el apio en la nevera?
El tallo de apio utiliza energía para mantener sus hojas en buen estado. Para asegurar su frescura, lo ideal es cortar las hojas en cuanto llegues a casa después de comprarlo. Sigue estos pasos para prolongar su vida útil:
De esta forma, tu apio se mantendrá fresco y crujiente durante aproximadamente una semana en el frigorífico.
¿El apio se puede congelar?
El apio, como la mayoría de las verduras, contiene mucha agua (alrededor del 93 %). Esto significa que si no se congela correctamente, se pueden formar cristales de hielo y perder su textura crujiente. Para evitarlo, es necesario blanquearlo antes de congelarlo.
Para ello, sigue estos sencillos pasos:
1. Corta las costillas de apio en rodajas de tamaño uniforme.
2. Pélalos parcialmente para reducir la cantidad de fibra y facilitar la cocción.
3. Corta en secciones del tamaño que prefieras para usarlas más fácilmente en tus recetas.
4. Sumerge las piezas en agua hirviendo durante 2 a 3 minutos.
5. Refréscalas inmediatamente en un recipiente con agua helada para detener la cocción.
Una vez completado el blanqueo, tu apio estará listo para congelar. Colócalo en una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®, asegurándote de que esté bien cerrado. Para que el almacenamiento sea aún más eficiente, puedes etiquetar la bolsa con la aplicación Foodsaver de Albal® para que tengas un control fácil de la fecha de congelación.
Tu apio se conservará perfectamente durante varios meses en el congelador, listo para usar cuando lo necesites.
¿Cómo refrescar el apio ablandado?
Si tus tallos de apio se han ablandado antes de usarlos, ¡no te preocupes! Puedes restaurar su crujido con estos sencillos pasos:
1. Separa los tallos de apio del rabo central con un cuchillo.
2. Coloca los tallos, parcialmente sumergidos, en un vaso grande con agua fría.
3. Déjalos reposar durante aproximadamente una hora.
Este sencillo truco devolverá la firmeza al apio, dejándolo listo para usar en ensaladas, sopas, salsas o como condimento.
Aprovecha las hojas del apio
¡No tires las hojas de apio! Son una excelente forma de aprovechar toda la verdura y darle un toque extra de sabor a tus recetas. Las hojas de apio son perfectas para aromatizar caldos, salsas o pestos, aportando un sabor fresco y verde que elevará tus platos.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!