Consejos de congelación
¡Disfruta de patatas deliciosas durante todo el año sin renunciar a su sabor ni a su textura! Tanto si se trata de variedades tempranas como de variedades tardías, hay muchas formas de congelarlas correctamente y conservar todas sus cualidades. ¡Descubre nuestros consejos para prepararlas, congelarlas y mantenerlas en perfecto estado hasta el momento de usarlas!
Comparte este consejo con tus amigos:
Selección y limpieza de las patatas
Para un mejor resultado, es importante elegir patatas firmes, sanas y sin defectos visibles. Por lo tanto, evita las que tengan manchas, arrugas o brotes. Una buena limpieza también es fundamental: lávalas bajo el grifo y, si es necesario, utiliza un cepillo para retirar la tierra y cualquier resto de impurezas.
¿Cómo congelar patatas enteras o de gran tamaño?
Antes de congelar patatas enteras, es recomendable cocerlas ligeramente antes. Este paso ayuda a mantener su color, su sabor y su textura tras la congelación. Después de limpiarlas bien, introduce las patatas enteras (sin pelar) en una olla con agua hirviendo durante tres a cinco minutos. Si son muy grandes, puedes cortarlas por la mitad para que la cocción sea uniforme. Cuando pase el tiempo, retíralas con una espumadera. A continuación, pásalas a un bol con agua muy fría o con hielo durante unos diez minutos para detener la cocción. Cuando estén completamente frías, escúrrelas y sécalas con cuidado antes de guardarlas en las bolsas de congelación Albal®. Lo ideal es repartirlas en porciones pensadas para una comida, así podrás descongelar solo la cantidad necesaria. A una temperatura de –25 °C, las patatas pueden conservarse entre 10 y 12 meses manteniendo un buen resultado.
¿Cómo congelar el puré de patatas?
Para congelar puré de patatas, no basta con blanquear las patatas: es necesario cocinarlas hasta que estén bien tiernas y triturarlas con un pasapurés. Es mejor no añadir leche ni nata, ya que estos ingredientes reducen su tiempo de conservación.
Para enfriar el puré rápidamente, extiéndelo en una bandeja cubierta con papel de horno Albal®. Una vez frío, repártelo en porciones y guárdalo en bolsas de congelación Ultra-Zip® de Albal®. Así podrás descongelar solo la cantidad que necesites en cada ocasión.
¿Cómo congelar patatas fritas?
Si quieres congelar patatas en forma de patatas fritas, comienza pelándolas y enjuagándolas una o dos veces con agua fría para eliminar el exceso de almidón. Después sécalas muy bien con papel de cocina. A continuación, precuece las patatas sumergiéndolas unos minutos en aceite caliente, el tiempo justo para que se doren ligeramente. Escúrrelas sobre papel de cocina y déjalas enfriar por completo.
Cuando estén frías, colócalas en bolsas de congelación herméticas Ultra-Zip® de Albal®, procurando que no queden muy apretadas para que mantengan su forma. A una temperatura de –25 °C, pueden conservarse alrededor de un mes. Si quieres llevar un control más preciso de la fecha de congelación, te recomendamos descargar la aplicación gratuita Foodsaver de Albal®.
Descongelación
Para mantener la textura y el sabor de las patatas congeladas, lo más recomendable es cocinarlas directamente sin descongelarlas previamente. Así evitarás que se vuelvan blandas o aguadas.
En el caso del puré, caliéntalo tal cual, aún congelado, y tritúralo justo después de calentarlo para recuperar su cremosidad.
Si se trata de patatas fritas caseras o de patatas pensadas para un gratinado, colócalas directamente en el horno o en la sartén sin descongelar. Sin embargo, vigila la cocción para que no se cocinen en exceso, ya que la congelación puede alterar ligeramente la textura.
Las patatas congeladas pueden conservarse hasta unos 10 meses, lo que te permite disfrutarlas en cualquier época del año sin perder sabor ni calidad nutricional..