Consejos de congelación
Aunque la temporada de berenjenas está llegando a su fin, no tienes por qué renunciar a tus platos favoritos: puedes congelarlas fácilmente y disfrutarlas durante meses. A continuación, te damos unos consejos sencillos para que puedas conservarlas de forma óptima y tenerlas siempre a mano cuando las necesites.
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¿Por qué congelar la berenjena?
La berenjena, igual que el calabacín y el tomate, es una verdura muy típica del verano. Cuando llega el otoño su temporada se acaba, pero puedes alargarla fácilmente congelándola.
Este método resulta muy práctico por varias razones:
1 - Evita el desperdicio de alimentos: si alguna berenjena empieza a ponerse blanda o tiene alguna zona dañada, puedes cocinarla y congelarla antes de que se estropee. De esta forma, aprovecharás toda la verdura y no tendrás que tirar nada.
2 - Ahorra dinero: comprar berenjenas en temporada suele ser más económico. Si las congelas en ese momento, tendrás reservas para meses sin tener que pagar de más fuera de temporada.
3 - Ten berenjenas siempre listas para usar: tener berenjenas congeladas te permite preparar tus recetas favoritas cuando te apetezca, incluso en pleno invierno.
¿Cómo congelar las berenjenas frescas?
Congelar la berenjena en porciones te permite usar solo la cantidad que necesites y evitar así el desperdicio de alimentos.
Para ahorrar espacio y conseguir una mejor conservación, te recomendamos blanquearla en rodajas antes de congelarla. Aquí te explicamos cómo hacerlo paso a paso.
1. Preparación:
Lava bien las berenjenas y, si lo prefieres, pélalas. Después, córtalas en rodajas de unos 8 mm de grosor. Es importante hacerlo rápido para evitar que se oxiden.
2. Blanqueamiento:
Pon al fuego una cacerola con dos o tres litros de agua, ajustando la cantidad según la berenjena que tengas. Añade entre 200 y 300 ml de zumo de limón para que la berenjena no pierda su bonito color. Cuando el agua hierva, introduce las rodajas y déjalas unos dos minutos.
3. Enfriamiento:
Saca las rodajas con cuidado y pásalas directamente a un bol con agua muy fría, a ser posible con hielo. Déjalas reposar unos cinco minutos para cortar la cocción y conservar la textura.
4. Congelación:
Escurre bien la berenjena y sécala con suavidad. Cuando esté lista, introdúcela en una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®, procurando sacar la mayor cantidad de aire posible antes de cerrarla. Después, guárdala en el congelador.
Las berenjenas congeladas de esta manera se mantienen en buen estado hasta unos nueve meses. ¡Así tendrás siempre a mano una ración lista para tus recetas, sin desperdiciar nada!
¿Cómo congelar las berenjenas ya cocinadas?
Para descongelar berenjenas tienes dos opciones:
Puedes dejarlas en la nevera durante varias horas para que recuperen su textura poco a poco. O, si tienes más prisa, puedes usar la función de descongelación del microondas, controlando el tiempo para que no se cocinen de más.
Una vez descongelada, puedes usar la berenjena en cualquiera de tus recetas habituales. Por ejemplo, queda muy bien en un pisto casero, en una pasta con verduras, en unas berenjenas rellenas o incluso en una tortilla jugosa.
No olvides lo que tienes congelado gracias a Albal®
La aplicación gratuita Foodsaver de Albal® puede ayudarte a recordar cuándo tienes que consumir lo que tienes guardado en el congelador. Para usarla, solo tienes que descargarla, anotar la fecha de congelación y la aplicación te avisará antes de que termine el periodo de conservación recomendamdo. De esta forma, ya no se te volverá a quedar nada olvidado en el fondo del congelador.
Más consejos para congelar tus alimentos correctamente
Si quieres aprender a congelar otros alimentos de forma sencilla, puedes consultar nuestro sitio web. Tenemos guías prácticas sobre la congelación de frutas, verduras, carnes, pescados y muchos otros productos del día a día.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
¡Ahorra tiempo, dinero y evita el desperdicio de alimentos!