Consejos de congelación
La zanahoria, una verdura versátil que se disfruta todo el año, se puede congelar fácilmente para tenerla siempre lista. Descubre a continuación cómo prepararla y almacenarla correctamente para disfrutarla cuando la necesites, ya sea en sopas, purés, guarniciones o salteados rápidos.
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¿Qué necesitas para congelar zanahorias?
¿Cómo congelar las zanahorias?
Las zanahorias son perfectas para congelar. A continuación, te explicamos paso a paso cómo conservarlas para que mantengan su sabor dulce, su color intenso y una textura agradable incluso después de pasar por el congelador.
1. Preparar las zanahorias
Lava bien las zanahorias, pélalas con un pelador de verduras y córtalas según el uso que quieras darles: en cubos, rodajas, palitos o incluso bastones para guarniciones rápidas.
2. Blanquear las zanahorias
Pon a hervir una cacerola con agua y sumerge las zanahorias durante 2 minutos. Sácalas con una espumadera o colador e introdúcelas de inmediato en un bol con agua muy fría o agua con hielo. Déjalas un minuto más para cortar la cocción, escúrrelas y colócalas sobre papel de cocina absorbente para secarlas bien.
Este paso de choque térmico es clave: mantiene su color vivo, su sabor natural y su textura firme. Además, detiene la acción de las enzimas responsables de su deterioro, lo que permite que las zanahorias se conserven perfectas en el congelador durante más tiempo.
3. Congelar zanahorias
Coloca las zanahorias bien secas en una bolsa de congelación hermética Ultra-Zip® de Albal®, aplana ligeramente el contenido, expulsa el aire y ciérrala herméticamente. Después, colócala directamente en el congelador.
Vida útil de las zanahorias en el congelador
Las zanahorias pueden conservarse hasta 10 meses en el congelador manteniendo su sabor y textura. Para no olvidarlas en el fondo del cajón, puedes ayudarte de la aplicación Foodsaver de Albal®, que te avisará automáticamente cuando se acerque la fecha límite de consumo.
Consejo práctico: las zanahorias congeladas se pueden usar directamente en tus recetas, sin necesidad de descongelarlas previamente. Se integran sin problemas en sopas, guisos, salteados u horneados, y recuperan su textura enseguida durante la cocción.
La aplicación Foodsaver de Albal® te permite tener un control total de todo lo que tienes congelado.
Para usarla, solo tienes que escanear el código que aparece en las bolsas de congelación Albal® y guardar toda la información en la aplicación. De esta forma, siempre sabrás todo lo que tienes en el congelador y cuándo debes consumirlo.
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