Sorprende a tus invitados con un gravlax moderno y lleno de color. Este salmón fresco se cura lentamente en una marinada de remolacha triturada, azúcar glas, limón y especias, adquiriendo un sabor delicado y ligeramente dulce, con un atractivo tono rosado intenso.
Tras 48 horas de marinado, el salmón se corta en finas lonchas y se termina con semillas de sésamo y ralladura de lima, que aportan textura y un toque fresco. Servido frío, este plato es perfecto como aperitivo o entrante en celebraciones, combinando elegancia, sabor y una presentación espectacular que impresionará a toda la mesa.