Gofres caseros

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Preparación

30 minutos
  1. Disolvemos la levadura en la leche tibia.

  2. Por otro lado, en un cuenco grande tamizamos la harina haciendo un volcán en el centro, y ahí vertemos un huevo entero y la yema de otro, el azúcar avainillado y la leche con la levadura disuelta. Creamos una masa homogénea hasta que la harina absorba los ingredientes líquidos y añadimos sal. Es importante que la sal no entre en contacto directo con la levadura porque sino la masa no subiría.

  3. La masa es muy viscosa y se suele quedar pegada en los dedos, pero no debemos añadir ni un gramo más de harina; éste es el secreto para conseguir la característica masa ligera y esponjosa de los gofres. Una vez tenemos una masa uniforme, la dejamos reposar 30 minutos, y tapamos el cuenco con un trapo para resguardarla de la luz.

  4. Cuando haya doblado o triplicado su volumen incorporamos la mantequilla (a temperatura ambiente) y amasamos para mezclarla. A continuación, ponemos el azúcar perlado, el ingrediente estrella de la receta (se puede comprar en tiendas de repostería especializada y/o online), y volvemos a amasar. Ahora tendremos una masa viscosa pero firme, por lo que para manejarla bien e introducirla en la gofrera cogeremos las porciones con una cuchara y con la ayuda de otra empujamos la masa.

  5. Normalmente, basta con tres minutos para que estén listos, pero todo dependerá del modelo de gofrera. Tendremos que ir vigilando, y abriendo la tapa del aparato de vez en cuando hasta conseguir el dorado deseado.

  6. Una vez hechos, enfriamos en una rejilla y sólo queda poner por encima el dulce que más nos guste: chocolate caliente, nata (crema de leche), sirope de fresa, miel o frutas.

Truco

¿Cómo congelar la masa?: De la masa resultante se pueden hacer muchos gofres, pero no hay por qué preocuparse ya que se pueden congelar. ¿Cómo? Hacemos porciones de 60 gr aproximadamente y los guardamos de manera individual en las Bolsas UltraZIP de congelación Albal® o Bolsas Zipper Mini Albal. De esta manera se evita la escarcha, sacar más masa de la necesaria y que la masa absorba olores. Cuando queramos degustar un fabuloso gofre sólo tendremos que sacar un paquete en el momento en que pongamos la gofrera a calentar (tiempo suficiente para que la masa de gofre se ablande un poco por el exterior) y una vez que ésta esté caliente introduciremos la masa. No importa que esté prácticamente congelada, según vayamos cerrando la gofrera se irá aplastando y se cocerá sin problemas.

    • Harina de fuerza – 250 gr
    • Leche – 90 ml
    • Levadura fresca – 25 gr
    • 1 huevo
    • Yema de huevo 
    • 1 cucharada de azúcar avainillado 
    • Sal
    • Mantequilla – 125 gr (a temperatura ambiente)
    • Azúcar perlado – 150 gr